Genealogía de la sexualidad. I.

Por Alejandro J. Gomis Y Marisa Ibáñez Iriondo.

El sexo ha sido durante siglos un tema tabú. Pecaminoso o censurado (dependiendo de la sociedad a la que se haga referencia), toda actividad que estuviese relacionada con él era encaminada u orientada por la autoridad de turno. Sin embargo, a día de hoy, nos enfrentamos a una casi completa liberalización de este aspecto fundamental de la vida. Durante la década de los años 60 del siglo pasado, comenzó un movimiento social (la llamada Revolución Sexual), cuyo resultado definitivo continúa siendo una incógnita (ya que su recorrido sigue desarrollándose en nuestros días), con el objetivo de enfrentarse a la moral y a los códigos de conducta asociados a la sexualidad.

Existen, a día de hoy, tres manifestaciones claras consecuencia del desenvolvimiento de este fenómeno social: la masificación de la pornografía, la normalización por parte de la sociedad en general de la prostitución en calle y clubs y la aparición de aplicaciones tales como OnlyFans. Bien es cierto que todas estas realidades pertenecen, en mayor o menor medida, a las diferentes formas existentes de ejercer la prostitución como tal, concepto mucho más amplio que abarca muchas otras situaciones igualmente perjudiciales.

Con respecto a la pornografía y su correspondiente masificación, la crítica reside en primer lugar, en que muestra una realidad distorsionada de lo que son las relaciones sexuales, representando diversas maneras de mantenerlas que equivocan o confunden las formas reales en las que se obtiene placer. Además de ello, el acceso a este tipo de contenido es completamente libre. Menores de edad pueden acceder al mismo, sin ningún tipo de filtro y de forma gratuita, siendo éste el primer contacto que se tiene con el sexo. De esta manera, el rol de educador en este tipo de aspectos deja de pertenecer a la familia o la escuela, para pasar a ser ejercido por el contenido subido a estas páginas. Por si esto no fuera suficiente, las condiciones a las que se enfrentan muchas de las actrices que aparecen en estos vídeos son, en la mayoría de las ocasiones, realmente precarias.

En lo que tiene que ver con la prostitución ejercida tradicionalmente, hemos asistido a un cambio de paradigma verdaderamente significativo. Si bien antes de la citada Revolución Sexual (de corte profundamente liberal como se ha visto hasta ahora) era considerada como una actividad marginal, a día de hoy se pretende reconocerla legalmente. Debe quedar claro que el problema de su legalización no reside, naturalmente, en el aumento de derechos de las personas que se ven forzadas a ejercer esta actividad sino, por el contrario, en el cambio de rumbo con respecto a la solución del problema de la prostitución.

Desviarse de la abolición a la legalización ofrece, a corto plazo, derechos de tipo laboral o social a las personas que la ejercen, lo cual siempre es positivo. Sin embargo, ningún individuo deber ser nunca objeto de consumo de otro y, para ello, la única alternativa posible es la abolición sin reservas. La trata sigue siendo una realidad enormemente extendida, las condiciones de las mujeres que ejercen la prostitución son cada vez más precarias, la gran mayoría lo hacen en contra de su voluntad y este tipo de servicios son cada vez más demandados, incluso entre la gente más joven (si, esos cuya educación sexual fueron las páginas porno).

La aparición y la correspondiente utilización de aplicaciones de contenido pornográfico (p. e. OnlyFans) se ha generalizado en la sociedad, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Si uno analiza la tendencia con respecto al comportamiento social en torno al sexo, la existencia de estas aplicaciones es la consecuencia necesaria de las dos realidades anteriormente explicadas. Simplemente es otro tipo de prostitución, en el que generalmente las mujeres son las que ofrecen el contenido y los hombres los que lo consumen. Una vez más, acceso completamente libre (tan solo es necesario pagar una cuota determinada, aspecto determinante para su consideración como prostitución) y ejemplo cuestionable para las personas que se encuentran en edades de fácil influencia.

2ª Parte: Conclusiones de ambos autores. 18/07/21

Sin respuestas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies